Cómo cuidar de un adolescente que sufre soledad no deseada o una amistad tóxica
“Dime con quién andas y te diré quién eres” o “Más vale solo que mal acompañado” son refranes populares que reflejan la influencia que las amistades pueden tener en nuestras vidas. Si hablamos de la adolescencia, el impacto es aún mayor, dada la importancia que las relaciones entre iguales cobran en esta etapa del desarrollo de los más jóvenes. Para madres, padres y otras figuras de cuidado de su entorno más cercano, establecer una relación cercana y afectiva permite apoyar y acompañar a los adolescentes en el desarrollo de unas relaciones sociales que favorezcan su bienestar físico y emocional. Aprender cómo identificar posibles situaciones de soledad no deseada o cómo acompañar frente a relaciones de amistad tóxica son parte de las claves que abordan los expertos en educación emocional de Cuidopía en la unidad ‘Ya no son niños’ de Escuela de Cuidados.
La soledad no deseada impacta en los más jóvenes
La soledad no deseada es un sentimiento invisible provocado por la discrepancia entre las relaciones sociales que se tienen y las que se desearía tener, tanto en cantidad como en calidad. Pero lo que sí es visible son las consecuencias negativas que esta soledad tiene en el bienestar y la salud de quienes la sufren. Según datos del Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada, la juventud es el grupo de edad más afectado en nuestro país, por encima de las personas mayores, ya que un 25,5% de los jóvenes entre 16 y 29 años afirman sentirse solos. Esta situación puede ser la base de un malestar físico y psicológico significativo para muchos adolescentes y se asocia a una mayor posibilidad de aparición de problemas de salud mental como ansiedad, depresión o pensamientos de ideación suicida. La falta de comunicación entre los adolescentes y sus padres, cuidadores o personas adultas de referencia, puede ser tanto parte de la causa como de las consecuencias de problemas emocionales que pueden aparecer en esta etapa.
Contar con herramientas que faciliten el apoyo emocional y la comunicación afectiva, puede ayudar a identificar e intervenir ante las primeras señales de alerta de una situación de soledad no deseada que puede estar causada por múltiples factores. En el caso de Sofía, la protagonista de la unidad ‘Ya no son niños’ de Escuela de Cuidados, un cambio de centro educativo, acompañado de la dificultad para hacer nuevas amistades, provoca una situación progresiva de soledad y aislamiento que vemos cómo se desarrolla a lo largo del capítulo ‘Sola’. Eva Peñafiel y Juanjo Rabanal, expertos en educación emocional, junto a otras figuras destacadas del ámbito de la psicología y la sociología que participan en la unidad, aportan ejemplos prácticos y consejos que pueden ayudar a las familias a abordar este tipo de situaciones habituales en la adolescencia. Entre ellas, destaca la recomendación de detectar señales de alerta como la reducción significativa de sus actividades de ocio y la importancia de fomentar habilidades y aficiones que propicien espacios de socialización con otros jóvenes. Diana Díaz, psicóloga y directora de las Líneas de Ayuda ANAR, recuerda en su intervención para esta unidad de Escuela de Cuidados que “es importante incrementar en el adolescente su sentido de pertenencia en la familia desde una comunicación diaria con espacios de encuentro donde hablemos de lo bueno y de lo no tan bueno”.
Adolescencia, relaciones sociales y amistades tóxicas
“Son mis amigos. En la calle pasábamos las horas”. Los tiempos han cambiado y la conocida letra de la canción del grupo Amaral ya no refleja la realidad de cómo se desarrollan las relaciones sociales y de amistad entre los más jóvenes hoy en día. Según los datos del Informe Juventud en España 2024 elaborado por el Instituto de la Juventud (INJUVE), pasar tiempo en internet es la actividad de ocio más cotidiana con un 79% de los jóvenes que se conectan a diario, seguida de escuchar música y ver la televisión u otros contenidos en plataformas audiovisuales. Estos datos reflejan una mayor tendencia entre los jóvenes a la práctica individual de actividades de ocio, ocupando el ámbito digital un gran protagonismo, aspecto que ya abordamos en la unidad ‘Reconectando’ de Escuela de Cuidados con una guía de cuidados emocionales sobre el uso de la tecnología en adolescentes.
A quiénes siguen en sus redes sociales, qué creadores de contenido se convierten en sus referentes o qué tipo de programas consumen, tienen un peso importante en el desarrollo de su personalidad y en su forma de ver el mundo. Sin embargo, esto no resta importancia a la influencia que las relaciones entre iguales tienen en esta etapa de su vida. El informe del INJUVE refleja que salir y pasar tiempo con las amistades es una actividad importante y cotidiana para los jóvenes. Más de la mitad se reúnen 1 ó 2 veces a la semana con sus amigos y esta sociabilidad es más elevada entre los más jóvenes (15-19 años), de los cuales un 26% se reúne todos los días. Tal y como señala el psicólogo y catedrático de Enseñanza Secundaria José Antonio Luengo en su entrevista para la unidad ‘Ya son nos niños’, el sentido de pertenencia es clave en nuestro desarrollo personal, pero especialmente importante en la adolescencia. “Cuando las personas sentimos que pertenecemos a un grupo, sentimos que somos relevantes, importantes, que se nos tiene en cuenta, se nos quiere, se nos respeta y se nos perdona. Esto es importante en el desarrollo psicológico y en el desarrollo de nuestra vida en todos sus ámbitos”.
Esa necesidad de pertenencia puede a su vez suponer un riesgo frente a posibles relaciones de amistad tóxica que pueden darse durante la adolescencia. Algunos de los consejos que los expertos en educación emocional de Cuidopía ofrecen en el capítulo ‘Una amistad peligrosa’ a madres, padres y personas que cuidan de adolescentes en esta unidad son: reforzar su confianza para expresar su opinión frente a otros, fomentar la ampliación de su círculo social y ayudar a identificar la posibles influencias externas que pueden estar viviendo por parte de otros adolescentes.
Explorando una identidad propia en la adolescencia
Lourdes Gaitán, socióloga y fundadora del Grupo de Sociología de la Infancia y la adolescencia (GSIA) explica para Escuela de Cuidados que “la adolescencia es vivida como un problema por las personas adultas, pero para quienes se encuentran en esta etapa vital, es una oportunidad de autonomía y de empezar a ser ellos mismos”. Tal como recoge el INJUVE en su Informe Juventud en España 2024, las culturas juveniles se construyen, refuerzan y reconocen generando elementos simbólicos a partir del lenguaje, la estética, la música, las actividades grupales y las producciones culturales para diferenciarse de los modelos propuestos por los entornos familiares y sociales de origen, o de los institucionales y comerciales. Esta búsqueda de identidad propia es característica del período adolescente, pero no siempre las personas cuidadoras son capaces de gestionarla adecuadamente, lo que puede generar conflictos en el entorno familiar.
El tercer capítulo de la unidad 'Ya no son niños' describe un ejemplo a través de una escena familiar en la que madre e hija muestran una falta de empatía mutua en torno a los gustos musicales de la adolescente que genera un sentimiento de incomprensión por ambas partes. La puesta en práctica de los consejos de los psicopedagogos y expertos en educación emocional de Cuidopía pueden ayudar a la gestión emocional de situaciones como ésta a través del reconocimiento de las diferencias entre padres e hijos y el fortalecimiento de una relación cercana y de confianza en la familia que aporte experiencia, atención y afecto al adolescente durante este periodo de desarrollo de su personalidad.
Puedes acceder a todos los capítulos, las entrevistas a expertos y las fichas de consejos de la unidad ‘Ya no son niños’ en la sección ‘Escuela de Cuidados’. Además, dispones de otras guías, materiales e información sobre recursos dirigidos a apoyar a quienes cuidan de los adolescentes en la sección ‘Cuidados’.