Nos inspiran
Personas y proyectos que están consiguiendo que hablemos de cuidados en todos los ámbitos: familiar, sanitario, social, cultural, público... Cuidopía te invita a descubrir la sociedad de los cuidados a través de su mirada.
Personas y proyectos que están consiguiendo que hablemos de cuidados en todos los ámbitos: familiar, sanitario, social, cultural, público... Cuidopía te invita a descubrir la sociedad de los cuidados a través de su mirada.
La pasión de Guido y Juan por los cómic, los juegos de mesa y los videojuegos les predestinaba a una profunda relación, más allá de las urgencias de un hospital. Su primera novela gráfica, "El club de las batas blancas" fue un fenómeno en redes. Tras compartir primera línea de cuidados como médicos de urgencias en Madrid, firman la serie #Cuidopiso para Cuidopía.
“Yo ya acepto que no me van a curar, pero me costaría aceptar que no me van a cuidar", decía el doctor Albert Jovell, firme defensor de la humanización en la salud. Su experiencia como médico y paciente le sirvió para desarrollar todo un pensamiento encaminado a mejorar el sistema sanitario de cara a hacerlo más humano y eficaz. En esa necesaria tarea de fomentar la humanización se encuentra también Mª Rosario Cabello, profesora de Medicina de la Universidad de Málaga e impulsora de una asignatura centrada en valores que tiene la enorme responsabilidad de formar a los futuros profesionales sanitarios.
¿Puede la música ser un apoyo para el cuidado de la salud mental y ayudar a luchar contra el estigma que rodea a quienes viven con enfermedades como la depresión? En España una iniciativa innovadora consigue reunir a pacientes, profesionales de la salud mental, voluntarios y familiares con la música como elemento integrador y herramienta para la sensibilización social.
En 2019, Singerhood y Johnson & Johnson impulsaron juntos ‘La Voz del Paciente’, un proyecto que da voz a personas con depresión y otros problemas de salud mental a través del canto coral.
La madre de la fotógrafa Sofía Moro (Madrid, 1966), fue fotógrafa antes que ella. Pero cuando sus padres murieron y tuvo que hacerse cargo de sus ocho hermanos, vendió sus cámaras y sus bártulos de revelado y se dedicó a cuidarles. Después se casó y siguió cuidando, pensando que algún día podría compartir con su hija este maravilloso oficio. Tuvo siete hijos y, como recuerda Sofía, “siempre había un hermano pequeño en casa y nunca tuvo tiempo de enseñarme”.