Nos inspiran
Personas y proyectos que están consiguiendo que hablemos de cuidados en todos los ámbitos: familiar, sanitario, social, cultural, público... Cuidopía te invita a descubrir la sociedad de los cuidados a través de su mirada.
Personas y proyectos que están consiguiendo que hablemos de cuidados en todos los ámbitos: familiar, sanitario, social, cultural, público... Cuidopía te invita a descubrir la sociedad de los cuidados a través de su mirada.
René Merino lleva dibujando, prácticamente, desde que fue capaz de coger un lápiz con sus manos. Estudió Historia del Arte y en 2013 empezó a publicar a través de sus redes sociales ilustraciones donde compartía con grandes dosis de humor e ironía situaciones cotidianas con las que muchas personas se sentían identificadas, pero también miedos, anhelos y vivencias difíciles. Ha publicado varios libros en los que ha abordado, entre otras cuestiones, experiencias personales relacionadas con el cuidado de la salud mental y la paternidad. En 2022 comenzó una colaboración con Cuidopía donde dio vida en forma de viñetas a diferentes temas vinculados con el cuidado.
La madre de la fotógrafa Sofía Moro (Madrid, 1966), fue fotógrafa antes que ella. Pero cuando sus padres murieron y tuvo que hacerse cargo de sus ocho hermanos, vendió sus cámaras y sus bártulos de revelado y se dedicó a cuidarles. Después se casó y siguió cuidando, pensando que algún día podría compartir con su hija este maravilloso oficio. Tuvo siete hijos y, como recuerda Sofía, “siempre había un hermano pequeño en casa y nunca tuvo tiempo de enseñarme”.
Este año nos sumamos a la celebración del Día de las Librerías pidiéndole a quienes más saben, las libreras y libreros, que nos recomienden lecturas relacionadas con los cuidados. Ingrid, Alodia y Paco nos envían sugerencias de libros para todas las edades y sobre todo tipo de cuidados.
“Ana, es que no sabemos cómo ayudarte. Estamos asustadísimos porque no sabemos cómo ayudarte”. Ana Ribera volvía una noche del cine con su hermana y empezó a temblar agarrada al volante de su coche. Su hermana y su familia no sabían qué le estaba pasando ni cómo afrontarlo. No era tristeza, no era cansancio, tampoco estrés por el trabajo o una mala racha. Ana estaba viviendo una depresión. Recibir un diagnóstico, poner en palabras lo que estaba viviendo y contarlo sirvió para que las personas de su entorno más cercano pudiesen también empezar a conocer cómo podían cuidarla y apoyarla en su proceso de recuperación.