Nos inspiran

Personas y proyectos que están consiguiendo que hablemos de cuidados en todos los ámbitos: familiar, sanitario, social, cultural, público... Cuidopía te invita a descubrir la sociedad de los cuidados a través de su mirada.

anciano y cuidador familiar con mascarilla
Cuidopía recomienda
Día del Cuidador: un trabajo imprescindible que merece reconocimiento

Autocuidado

Yo, doctor: el poder de la medicina en viñetas

La pasión de Guido y Juan por los cómic, los juegos de mesa y los videojuegos les predestinaba a una profunda relación, más allá de las urgencias de un hospital. Su primera novela gráfica, "El club de las batas blancas" fue un fenómeno en redes. Tras compartir primera línea de cuidados como médicos de urgencias en Madrid, firman la serie #Cuidopiso para Cuidopía.

"Tuve cáncer de mama. Tatuarme fue la guinda del pastel de mi recuperación"

En las citas con cualquiera de los tatuadores que forman parte del colectivo Tatuaje Solidario Cáncer de Mama la duda no está entre un diseño tribal, una letra oriental o la cara de algún personaje conocido. Aquí ese punto está claro: un pezón y la areola. Quienes se tumban en la camilla son mujeres que han vivido un cáncer de mama, han perdido el pecho y han pasado por una operación de reconstrucción. Pero como dice Estefanía, para cerrar el proceso y sentir que ha terminado, falta algo. No se trata de estética, hablamos de cuidados y de salud emocional.

Aulas hospitalarias: la educación como derecho y como cuidado

Itziar y Gorosti son las profesoras del Aula Hospitalaria del Hospital Universitario Cruces de Bizkaia. Su aula está en la quinta planta del hospital, la de Pediatría. Pero también en cada habitación donde un niño o niña ingresado debe permanecer aislado o en el Museo Guggenheim y ABAO, la Ópera de Bilbao, colaboradores del Aula Hospitalaria. Aquí no hay curriculum fijo, todo se adapta cada día en función de cada niño, de las pruebas médicas que necesite o de cómo se encuentra física y emocionalmente. Lo más importante, dicen estas profesoras, es poner al niño en primer lugar. Porque un niño es niño antes que paciente.

“Contar que tienes una depresión abre el camino para que tu familia y tu entorno puedan ayudarte” Ana Ribera

“Ana, es que no sabemos cómo ayudarte. Estamos asustadísimos porque no sabemos cómo ayudarte”. Ana Ribera volvía una noche del cine con su hermana y empezó a temblar agarrada al volante de su coche. Su hermana y su familia no sabían qué le estaba pasando ni cómo afrontarlo. No era tristeza, no era cansancio, tampoco estrés por el trabajo o una mala racha. Ana estaba viviendo una depresión. Recibir un diagnóstico, poner en palabras lo que estaba viviendo y contarlo sirvió para que las personas de su entorno más cercano pudiesen también empezar a conocer cómo podían cuidarla y apoyarla en su proceso de recuperación.