Nos inspiran
Personas y proyectos que están consiguiendo que hablemos de cuidados en todos los ámbitos: familiar, sanitario, social, cultural, público... Cuidopía te invita a descubrir la sociedad de los cuidados a través de su mirada.
Personas y proyectos que están consiguiendo que hablemos de cuidados en todos los ámbitos: familiar, sanitario, social, cultural, público... Cuidopía te invita a descubrir la sociedad de los cuidados a través de su mirada.
El duelo es un proceso natural que se produce tras la experiencia de una pérdida. Este cambio supone un tiempo de adaptación que cada persona vive de una manera distinta. Tanto en entornos familiares como profesionales, quienes ejercen los cuidados pueden experimentar cambios físicos y emocionales que es importante conocer e identificar. El apoyo y el acompañamiento de las personas más cercanas, o de profesionales sanitarios si fuese necesario, es fundamental para poder afrontar y superar el duelo. ‘Decir adiós’, la nueva unidad de Escuela de Cuidados, explora la gestión emocional del duelo a través de la historia de Paula, Óscar y Natalia, quienes experimentan el duelo como hijos y cuidadora profesional, respectivamente. La unidad ofrece también los consejos de personas expertas para el acompañamiento emocional durante estos procesos.
Llegan las Navidades, las reuniones, los encuentros y el momento de agradecer y celebrar de muchas maneras diferentes. Desde Cuidopía creemos que no hay mayor regalo que el valor de los cuidados. Por eso, compartimos 10 ideas de regalos de Navidad para cuidar y cuidarse que no solo conseguirán despertar una sonrisa en quienes los reciban, sino que prepararlos será ya una parte importante del regalo. Encontrarás ideas para grandes y pequeños, para disfrutar en estas fechas navideñas o durante todo el año, para compartir con tus seres más queridos, con quienes más lo necesitan o tiempo para ti. Regalos que cuidan a las personas y el planeta. Regalos para cuidar y cuidarse.
La madre de la fotógrafa Sofía Moro (Madrid, 1966), fue fotógrafa antes que ella. Pero cuando sus padres murieron y tuvo que hacerse cargo de sus ocho hermanos, vendió sus cámaras y sus bártulos de revelado y se dedicó a cuidarles. Después se casó y siguió cuidando, pensando que algún día podría compartir con su hija este maravilloso oficio. Tuvo siete hijos y, como recuerda Sofía, “siempre había un hermano pequeño en casa y nunca tuvo tiempo de enseñarme”.
Los pueblos pierden población fundamentalmente porque el trabajo y la formación se encuentran en las ciudades, pero también por la propia evolución de nuestra pirámide poblacional: cada vez hay más personas mayores y menos bebés. La oportunidad para muchos de los entornos rurales está ahora en su capacidad para reforzar los cuidados a su población, como muestra de una seña de identidad basada en la convivencia cercana y como herramienta frente a la despoblación.