Dos chicas con una bolsa de Yo Trabajo Cuidando

Con 17 años y una beca Cuidopía Saray se forma como profesional de los cuidados

Saray tiene 17 años y una vocación: cuidar. Como ella, cerca de 150 personas han podido acceder a una beca Cuidopía para obtener un Certificado de Profesionalidad que les permita acceder a un empleo en empresas e instituciones dedicadas al cuidado de personas mayores o dependientes. Además de una oportunidad laboral, tanto Saray como sus compañeras y compañeros tienen clara una cosa: formarse en cuidados no es solo una cuestión profesional, es un aprendizaje valioso para su vida personal y social.

Con 17 años Saray es la alumna más joven de las 150 personas que han cursado hasta el momento una beca Cuidopía. “Quería hacer algo relacionado con ayudar a la gente o con sanidad. No pude acceder a la formación de auxiliar de enfermería. Este curso me llamó la atención y decidí apuntarme”.

Alumnado becas Cuidopía

Como Saray, más de 700 personas se han interesado por acceder a una beca Cuidopía para formarse y obtener el Certificado de Profesionalidad de Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes. La Fundación Tomillo, que se encarga de la coordinación y selección del alumnado, ha realizado más de 200 entrevistas de selección. Gloria y Ana María fueron dos de las primeras personas becadas y han conseguido hacer del cuidado su profesión. Superando los obstáculos que supuso la aparición de la pandemia durante sus estudios, lograron terminar su formación a distancia en circunstancias muy difíciles y siendo en algunos casos parte del personal que reforzó los equipos de algunas residencias y centros de atención a personas mayores durante el verano de 2020.

 

Las becas Cuidopía se pusieron en marcha en 2019 con los primeros cursos de formación online en Madrid de la mano de Fundación Tomillo. En 2021 estas formaciones se han extendido a Cáceres, Sevilla y Zaragoza gracias a la colaboración con entidades sociales como Cáritas, Fundación Doña María y Fundación Federico Ozanam, todas ellas especializadas y dedicadas a trabajar en la formación e inserción laboral de personas en situación de especial vulnerabilidad.

Vocación por los cuidados

Zonia, estudiante de bacas Cuidopía

Oscar, estudiante de bacas Cuidopía

En España hay más de 1,3 millones de personas dependientes y 450.000 cuidadores familiares. Las mujeres siguen siendo las principales responsables del cuidado informal, dedicándose al cuidado de un familiar mayor, dependiente, paciente crónico o con enfermedad mental. El sector de los cuidados gana mucho cuanto más diverso sea”, explica Óscar, uno de los alumnos que recientemente ha cursado una beca Cuidopía. “Como sociedad necesitamos quitarnos esas ideas preconcebidas de que esto es un trabajo de mujeres y este es un trabajo de hombres. Al final eso nos enriquece a todos”.

“Necesitamos quitarnos esas ideas preconcebidas de que esto es un trabajo de mujeres y este es un trabajo de hombres”. Óscar. Estudiante de las becas Cuidopía

Marysol, estudiante de bacas Cuidopía

Zonia, estudiante de bacas Cuidopía

Entre las personas que acceden a esta formación hay diferentes perfiles. Personas con experiencia previa en los cuidados, con formación sanitaria o procedentes de otros sectores profesionales como el sector servicios. Pero en lo que todas coinciden es en la vocación que comparten por el ámbito de los cuidados y de las personas mayores o dependientes. “Esto te tiene que gustar, tienes que tener vocación”, recalca Zonia, otra de las alumnas becadas, que nos recuerda la importancia que tiene también la formación en autocuidados. “Si yo me cuido a mí misma y me siento bien voy a poder darle una calidad de trabajo a la persona de la que soy responsable mucho mejor”. Muchas de las personas que acceden a la formación han cuidado de manera informal de personas mayores, dependientes o han vivido directamente situaciones de demanda de cuidado con sus familiares más cercanos.

“Cuidar te tiene que gustar, tienes que tener vocación”. Zonia, estudiante de las becas Cuidopía

Uno de los aspectos que destacan las alumnas y alumnos cuando valoran la formación recibida con la beca es la utilidad de lo aprendido para la aplicación en su propia vida y en su entorno familiar y social. “El conocimiento que ha adquirido lo he estado poniendo en práctica en mi vida personal. En la formación hemos tratado la escucha activa y la asertividad, que al final lo practicas en tu día a día”, comparte Marysol, otra de las últimas alumnas en terminar su formación.

Oscar, estudiante de bacas Cuidopía

Marysol, estudiante de bacas Cuidopía

“En la formación hemos tratado la escucha activa y la asertividad que all final lo practicas en tu día a día”. Marysol. Estudiante de las becas Cuidopía

Saray también reconoce que el aprendizaje de la parte emocional de los cuidados ha sido algo que le ha ayudado a mejorar en la relación y el cuidado con su abuela. “Antes con ella era con la que más discutía. Ella tiene una mentalidad y yo otra, y se nota. Con el curso he aprendido a relajarme, a no tomarme las cosas como me las tomaba y me ha ayudado bastante”. Para Marirene, de Venezuela, este curso ha supuesto además una oportunidad de integración. “El curso me ha ayudado a entender la sociedad española. Viniendo de fuera hay cosas que no entendía del comportamiento de las personas. Y este curso ha servido también como una herramienta integradora”.

Inserción laboral en el sector de los cuidados

Las becas Cuidopía suponen una formación teórico-práctica de 370 horas lectivas que imparte una entidad especializada y se estructura en módulos que abordan diferentes áreas de conocimientos necesarios para desempeñar el trabajo de cuidados: herramientas para la atención en la higiene y la alimentación, atención sociosanitaria, técnicas de comunicación con personas dependientes, apoyo en la organización de actividades o animación social en instituciones son parte del temario que el alumnado adquiere. Además, es necesario completar una formación de más de 80 horas de prácticas en instituciones y empresas dedicadas al cuidado.

Estudiantas de becas Cuidopía

Estudiantas de becas Cuidopía

La finalidad de las becas es tanto contribuir a profesionalizar el sector de los cuidados como lograr facilitar una inserción laboral a personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Las instituciones sociales que colaboran en la selección del alumnado de las becas Cuidopía realizan además una importante labor de asesoramiento y acompañamiento dirigido a facilitar la búsqueda de empleo. Los datos de 2020 indicaron que un 43% de las personas que cursaron la beca lograron un empleo tras finalizar la formación.

Las becas Cuidopía tienen ya prevista su continuidad en 2022 con 75 nuevas becas disponibles.

Si tú también quieres hacer del cuidado tu profesión o conoces a alguna persona que pueda estar interesada en solicitar una beca Cuidopía, envía un correo a Fundación Tomillo a esta dirección: cuidopia@tomillo.org

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