Anciana con su cuidadora

“A las personas cuidadoras hay que escucharlas para saber qué necesitan”. Aurora González Eirín, Cruz Roja

Cruz Roja comenzó a trabajar con personas cuidadoras en España en el año 1997. Desde entonces, nuestra sociedad ha cambiado y, con ella, la situación y las necesidades de cuidados. Esta institución internacional ha evolucionado en el tipo de recursos y servicios que ofrece en este ámbito, combinando la atención presencial con los recursos online y la comunicación en redes sociales. Los datos de las personas atendidas por Cruz Roja revelan que en más de un 80% de los casos son mujeres quienes desempeñan los cuidados y, en muchos casos, lo hacen solas y sin ayuda. Apoyar y acompañar a quienes cuidan, para que puedan afrontar mejor y en mejores condiciones la situación que viven, es el objetivo del proyecto SerCuidadorA, con quien Johnson & Johnson colabora.

Cuidar a quienes cuidan

Según Aurora González Eirín, gestora del Multicanal SerCuidadorA y técnica del Programa de personas mayores con discapacidad y cuidadoras de Cruz Roja, “los cuidados en España se conjugan en femenino y singular”. El hecho de que muchas veces se ejerzan en el ámbito familiar y doméstico hace que, con frecuencia, los cuidados sean invisibles para la sociedad. Lo ideal, señala Aurora, sería que fuesen compartidos; tanto las tareas como la carga mental que suponen. “El cuidado no es solo la tarea concreta, es también toda la carga mental que conlleva: el detectar qué se necesita, recordarlo, planificarlo y, finalmente, hacerlo”.

El proyecto de Atención a personas cuidadoras de Cruz Roja está dirigido a cuidadores no profesionales de personas mayores o dependientes. Su objetivo es facilitar servicios, herramientas y apoyos que permitan a estas personas enfrentar mejor la situación en la que se encuentran. Porque, como resalta Aurora, “para poder cuidar bien, hay que cuidarse”.

7 CLAVES PARA EL AUTOCUIDADO

  1. 1. Mantener aficiones propias.
  2. 2. Fomentar la autonomía de la persona cuidada.
  3. 3. Delegar tareas en otras personas.
  4. 4. Expresar emociones y preocupaciones.
  5. 5. Mantener hábitos de vida saludables.
  6. 6. Tener tiempo propio es vital, no lo confundamos con egoísmo.
  7. 7. Evitar el aislamiento, manteniendo redes sociales de apoyo y relaciones personales.

Consejos facilitados por Cruz Roja a través de su programa de Atención a personas cuidadoras.

Apoyo, formación y acompañamiento para las personas cuidadoras

Aunque el objetivo del programa es apoyar a las personas que se dedican a los cuidados, es habitual que éstas lleguen a él tras acercarse a Cruz Roja para solicitar otro tipo de ayuda, principalmente dirigida a la persona que cuidan. Otras veces, lo hacen a través del boca a boca que se produce entre personas que ya reciben este apoyo, derivadas por profesionales sociosanitarios o a través de los materiales de difusión que se reparten en centros de salud, farmacias o ayuntamientos.

“A las personas cuidadoras no hay que ponerles voz, hay que escucharlas para saber qué necesitan; ellas ya tienen voz. Que se sientan escuchadas es el primer paso”. Aurora González Eirín, Cruz Roja.

Cuidadores con ancianas
Foto: Cruz Roja

Conscientes de que cuando se habla de salud es importante abordar tanto la parte física como emocional, y que el cuidado y el autocuidado van de la mano, Cruz Roja pone a disposición de las personas cuidadoras distintos servicios y actividades.

Una atención presencial, directa e individualizada a través de las asambleas de Cruz Roja. En ellas se facilitan:

  • Talleres formativos donde compartir conocimientos y destrezas, tanto de aspectos físicos como de salud emocional.
  • Mediación para gestionar conflictos en el ámbito de los cuidados, entre persona cuidadora y cuidada o entre miembros de la familia.
  • Acompañamiento para momentos o situaciones concretas. Por ejemplo, acompañar a una cita médica para asegurar que se entiende bien una explicación por parte del equipo sanitario o para ayudar en la resolución de una gestión administrativa.
  • Momentos de respiro, donde según la disponibilidad del voluntariado la persona cuidadora tiene tiempo para retomar actividades o disponer de espacio para la vida social mientras la persona voluntaria cuida de su familiar.
  • Grupos de apoyo mutuo, donde compartir experiencias con otras personas cuidadoras y disponer de un tiempo de respiro y descarga. Recientemente, Johnson & Johnson ha realizado una aportación al proyecto de Atención a Personas Cuidadoras de Cruz Roja que permitirá desarrollar a lo largo de 1 año sesiones de apoyo con un grupo de ayuda mutua, facilitando a las personas cuidadoras afrontar mejor la situación en la que se encuentran.

“El grupo de apoyo mutuo coordinado por Cruz Roja es de mucha ayuda, en los encuentros hablamos entre nosotras y nos ayudamos”. Bernabea, cuidadora de su marido.

Cartel Personas cuidadoras
Foto: Cruz Roja

El programa pone también a disposición de las personas cuidadoras un número de atención telefónica gratuito (900 365 100), un mail y número de whatsapp de contacto, información a través de los perfiles de redes sociales y recursos de interés relacionados con los cuidados y el autocuidado en el multicanal SerCuidadorA:

Cuidar puede ser también una experiencia positiva

Es muy probable que en algún momento de nuestra vida cuidemos de alguien y que también tengamos que ser cuidados, pero normalmente no pensamos en ello hasta que llega la situación”, advierte Aurora. El apoyo mutuo es uno de los recursos que más necesitan y agradecen las personas que se dedican a cuidar. Poder hablar y sentirse escuchadas, contar con el apoyo de otras personas cuidadoras y de profesionales sociosanitarios que ofrecen conocimientos y herramientas para gestionar situaciones delicadas que generan tristeza, miedo o indefensión, son fundamentales. La gestión emocional es muy importante en estos casos: expresar necesidades concretas que puedan ayudar a sobrellevar la situación de cuidados y aprender a pedir ayuda, evita la sobrecarga y favorece una visión positiva de lo que aportan los cuidados.

“Deberíamos preguntarnos cómo nos gustaría que nos cuidasen y preguntarle al otro cómo quiere que le cuiden”. Aurora González Eirín, Cruz Roja.

Es cierto que es duro. Sobre todo, al principio, cuando estás solo, no sabes cómo hacerlo o la situación empeora. Pero también hay una parte positiva en cuidar: aprender, sentirte querido, útil y compartir. Quien no cuida pudiendo hacerlo, también se está perdiendo todo eso”.

En SerCuidadorA encontramos testimonios como el de Juan, cuidador de su madre, Lorca, donde destaca lo positivo de su experiencia. “Es una satisfacción personal saber que haces todo lo que puedes para que su vida sea lo mejor posible”.

Cuidadora con anciana
Foto: Cruz Roja

Cruz Roja destaca también que es frecuente que muchas personas cuidadoras que han contado con el apoyo del proyecto se hagan voluntarias tras el fallecimiento de su familiar. “Lo hacen en agradecimiento y sabiendo lo que significó para ellas”, dice Aurora.

El proyecto de Atención a personas cuidadoras de Cruz Roja facilitó apoyo el año pasado a más de 6.200 personas, alcanzó los 37.000 seguidores en sus redes sociales y recibió más de 28.000 nuevos visitantes y 1.000 consultas a través del multicanal donde, además, 4.000 usuarios han accedido a la píldora formativa dirigida a cuidadores no profesionales de personas dependientes.

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